Viernes noche... decididas a salir para dejar la vejez de lado y recordar los viejos tiempos. La noche estaba especialmente rara de temperatura, habían habido tres días frescos en la noches y este era caluroso. Una jaqueca incipiente. Salida con Bip de emergencia. No gastemos más de 5 lucas. No llevemos más de eso. El comentario de bajada de la micro fue la evidente llegada de los veraneantes a Santiago, ya que la calle estaba poblada nuevamente. El puente, las sopaipillas, los ebrios, de hecho vimos 4 ebrios tirados en la calle.
Mojito, espera - asi se configuran los tiempos - involuntariamente. Espera, espera, relajo. Ya había encontrado un tapsin para la jaqueca incipiente. Comida cubana. Un picoteo fantástico.
Repaso romántico de rigor con mi Karen hermosa. Amores de ayer y de hoy. Inicios de amores y fines de otros. Dudas, reflexiones de señoritas treintonas. Dudas, dudas, dudas... Risas, risas, risas. Leo cerca. Hablamos dificultosamente, poco le entendía al Leo - otro hermoso.
Vámonos. 3 de la mañana más o menos.
Búsqueda infructuosa de Leo.
A la casa, o a caminar un rato. Continuar la conversación en casa, con un té - el clásico. Caminar un rato en la noche con temperatura nice.
Vuelta. Pio Nono, pacos inservibles. Mucho ebrio y ebria. Harta gente. Cruzamos el puente. Todo ok. Cruzamos la costanera, todo ok. Cruzamos Sto. Domingo, todo ok. Para, no alcanzamos.
Nosotras dos. Otras dos chicas. Y el resto del mundo.
- ¿Me estoy moviendo yo?
- Jajajajajaja
- ¿Me estoy moviendo yo o está temblando?
Miramos alrededor, y era real. El semáforo se movía. Hasta ese momento me pareció "simpático".
- Ta temblando fuerte...
Se larga... era casi imposible mantenerse en pie sin afirmarse. Asi que con Karen adoptamos la ridicula posición de surf. Surfeando la alameda.
El pánico comienza a crecer. De la nada pánica surgen tres mujeres, gordas, centroamércianas. Instintivamente, Karen, agarra a dos de ellas que arrancaban. Yo agarro a la mayor que cae rápidamente al suelo. La escena es de película macabra. El mundo se movía impactantemente. En este desconcierto racional no comprendo si es un temblor fuerte, o una tormenta, o un terremoto. O eventualmente el fin del mundo, con esto de la peste llamada iglesia... deja cicatrices.
Solo en mi cabeza mi madre, mi hermana y el Leo.
El panorama es desalentador. El corte de luz en stacatto con el movimiento in-crescendo. Relámpagos en el cielo (¿?) Que mierda...
Ya hay oscuridad total, solo los relámpagos en el cielo dibujan los edificios - los aludidos por la mujer que está en suelo y cree que todo esto es un castigo de dios que se los hará caer encima.
La Karen, da cátedra sobre "Chile, un país sísmico - Teorías sobre las construcciones".
Esta mierda no para. Es eterna.
El toque: la nube de polvo emergente desde el suelo. Con eso se completa el panorama.
Fin. Las mujeres huyen dentro de un taxi. Nosotras nos da ataque de risa de nervio. O de risa. Cruzamos la alameda o la providencia. >Esperando que no se abran las grandes alamedas<
- Vámonos por vicuña karencita
- ya
Llamar insistentemente: celularmadremíacelularmadrekarencelularsumicasasumicasamamicasakarencitaleoleoleocelularescasascasamadrecasasumicasapapikarenetcetcetc
Por vicuña vienen hordas de seres - no se si humanos - la quebrazón de cosas... botellas... y los gritos más espeluznantes de la noche. "Saqueo"
Caminando por la calle misma. La oscuridad total, luces solo de los autos.
Un taxi con alas.
Bustamante con grupos de gente, luminarias quebradas, calles con trozos de construcciones. Vidrios por doquier.
Casa mamá. Mamá al fin. Sumi bien. Mami y Papi y Yasnita bien.
Noche de espera, de ascuas, de pánico en Chile. Pánico en Chile. Y a mi que me gusta tanto Chile por la cresta.
Chile está destruido, moralmente, físicamente, Chile tiene pena. Igual que todos nosotros.
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