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Me gusta un chico - dice ella.
El chico es medio feo, pero no importa.
El chico estará en el local de siempre.
11 de la noche.
Pizza, psycho sour.
El chico está al lado.
Vamos.
Y vamos.
Justo el chico "nos tenía preparada una sorpresa".
Mentiroso.
Aparece un músculo con hombre.
Macabro.
Karen me expone a este músculo.
Músculo con cabeza afuera. Peor.
Y empieza el desfile de freacks.
Vuelan las camisas.
El chico en cuestión es el primero en hacerla volar.
Macabro.
Somos par.
Ella y yo.
Y mientras todos creen que nos besamos, nos burlamos de todos.
Y ellos se pasan rollos.
Y nos da ataque de risa.
Vuelan vestidos, tetas y manoseos.
Nuestro par nos salva, nos deja fuera de los juegos.
Después de un rato de risa, ya es suficiente.
La profesión nos salvó del embarazo, la gonorrea y el sida.
Porque además las tontas andábamos con mini mini.
Pero antes de irnos: arriba.
Y subimos la escalera.
Y miramos tras el tul.
Y corrimos el tul.
Y la chica gemía y gemía.
Y los perros acechaban y acechaban.
Y Karen, fue "touch and go".
Entonces la risa no paró.
Nunca más.
Hasta la casa.
Éramos - como siempre - las más ridículas del mundo.
Claramente el chico era una mierda de chico.
Entonces dijimos:
"¡Anda a laarte el mono chuchetumare!"
abril 23

1 comentario:
GENIAL
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