Entonces me acerco
y hueles a flores, a aromos silvestres, de esos que salen en cualquier calle
entonces los aromos se vuelven persona, se vuelven tú
desde ese instante se me quita la molestia, te miro a los ojos, mientras pones cara de concentración, y haces como que no te das cuenta que te estoy mirando, pero en alguna parte de tu cuerpo lo estás notando.
y sí. Te veo.
Río por dentro de pensar en el olor de los aromos. Río como mariposa con personas en la guata.
23 septiembre, 2010
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario