Y esa noche, de vinos y juergas y risas, la mujer se sintió feliz.
Tiene una pena atorada. Hace el ejercicio de buscarla.
Desde ese momento la sujeto se haya semi paralizada. Los cientos de antidepresivos que ha integrado a su cuerpo le tienen los ojos secos. Pero el corazón se resiste.
La sujeto duda. La sujeto siente sensación de irrealidad. El mundo no le pertenece. Nunca le pertenece. Eso la enrabia. La ofusca no poder ser más decidida o madura.
La sujeto se haya entonces en un limbo chamánico, con la esperanza y la fe de poder salir de ese lugar con alguna respuesta.
Al fin y al cabo, la sujeto siempre busca respuestas. Aunque sea una. Una de tantas.
El corazón de la sujeto se resiste y late fuerte. La amígdala cerebral de la sujeto late con más fuerza cada vez y desearía que se apagara, con un click. Con un Ctrl + Alt + Supr. La sujeto experimenta la sensación de impotencia.
Al fin y al cabo, la sujeto, siempre quiere una respuesta.
Una simple respuesta.
Soy tan tonta -piensa la sujeto- observando con paciencia infinita la pantalla de su pc.
La sujeto entrega su reino por la paz. Su reino por una respuesta.
Es una dama.
Al fin y al cabo, la sujeto, simplemente quiere una respuesta.
26 noviembre, 2010
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1 comentario:
la amígdala cerebral!!!!!!! me encantó.
te amo.
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